| |
Poesía sin orden ni concierto
Fila oscura *
¿Podríamos elegir camino más absurdo?
En el corso San Martino hay un hormiguero
A medio metro de las vías del tranvía,
Y justo donde se encuentra el retorno
Nace una larga fila oscura,
Se palpan así las hormigas,
Indagan su rumbo y destino.
En fin, estas tontas hermanas,
Obstinadas lunáticas laboriosas
Han excavado su ciudad en la nuestra,
Trazado su vía sobre la nuestra,
Y en ella se enfilan seguras
Incansables detrás de su menudo comercio
Sin preocuparse de
No lo quiero escribir,
No quiero escribir sobre esta fila,
No quiero escribir sobre ninguna fila oscura.
* Cfr. Purg. XXVI, 34 13 de Agosto de 1980
Voces
Voces mudas desde siempre, o desde ayer, o apenas apagadas;
Si aguzas el oído recogerás el eco.
Voces roncas de quien ya no sabe hablar,
Voces que hablan y ya no saben decir,
Voces que creen decir,
Voces que dicen y no se hacen entender:
Coros y timbales para contrabandear
Un sentido e el mensaje que no tiene sentido,
Puro murmullo para simular
Que el silencio no es silencio.
A vous parle, compaings de galle.*
A vosotros os digo, compañeros dejuerga
Ebrios como yo de palabras,
Palabras-espada y palabras-veneno,
Palabras-llave y ganzúa,
Palabras-sal, máscara y nepente.
El lugar al que vamos es silencioso
O sordo. Es el limbo de los solos y los sordos.
La última etapa debes recorrerla sordo,
La última etapa debes recorrerla solo.
* Cfr. F. Villon, Le Testament, v.1720 10 de Febrero de 1981
El dromedario
¿Por qué tantas querellas, peleas y guerras?
Sólo tienen que imitarme.
¿No hay agua? Me aguanto la sed
Y sólo cuido de no gastar el aliento.
¿No hay alimento? Lo tomo de la joroba:
En tiempos propicios
Deberían fabricarse una.
Y si la joroba está sin fuerza,
Sólo tomo algunas zarzas y paja;
La hierba verde es lasciva y banal.
¿Es fea mi voz? Casi siempre callo,
Y si bramo nadie me escucha.
¿Soy feo? Con que le guste a mi hembra…
Las nuestras van a lo seguro
Y dan la mejor leche que existe;
Sí, soy un servidor, pero el desierto es mío:
No hay servidor que no tenga su reino.
Mi reino es la desolación;
No tiene límites.
24 de
Noviembre de 1986

Primo Levi (1919 - 1987)
Versión de Jeannette L. Clariond
Publicado en 'A una hora incierta',
La poesía señor hidalgo, Barcelona
2005
|
|