| |
Poesía sin orden ni concierto
A mi aya
Compañera de mis días austeros,
mi decrépita paloma,
sola en la espesura de los pinares,
hace ya tiempo que me esperas.
Triste, junto a la ventana de tu buhardilla,
te apostas como un centinela.
En tus manos surcadas de arrugas,
la labor de las agujas se retarda.
Contemplas la olvidada cancela
Sobre el sendero negro y lejano;
La tristeza, los presagios, los afanes
Oprimen tu pecho a todas horas.
Ahora te parece que…
(1826)

Aleksandr Pushkin (1799 - 1837)
Versión de Víctor Gallego Ballestero
Publicado en 'Poemas',
Biblioteca Universal Gredos. Madrid, 2005
|
|