Hormigas

Ejemplo espejo de ineludible inclemencia, las hormigas; cuya sumisión ausente e involuntaria, configurada en hilera, las mantiene bajo una lluvia discontinua de pisadas o destino.

Pasamos una y otra vez por el camino como dioses ejecutores, a lo largo de los días y las horas, sin que modifiquen ellas su trayecto.

Propósito de conciencia liberar vista y oído para una descripción del comportamiento a la hilera, y del Hombre que pasa.

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