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Cuaderno Azul
Abril
Tú y yo que durante años
nos mantuvimos a salvo sobre la misma nota,
prendida en un instante y por azar
de la mirada, como las dulces cosas,
el mundo nos debemos.
Piensa si no si el mundo
aún aquí nos uniría a salvo
del tiempo y de la hondura, dedicada
su nota la más dulce en el recuerdo,
dibujando en el aire su flor de ansia
como hacen los músicos.
Como se hicieron, ciegos, los músicos.
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