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Cuaderno Rojo
Albert Einstein
Muere el tiempo conmigo, dice Albert
y el espacio,
pero eso no cambia nada:
si en tu mente había pájaros,
déjalos estar;
si se vencen las ramas, deja
que atrape el niño su dulzura extrema;
si adolece el día,
vuelve a frasear tu sol largo y nocturno.
No temas a la física
ni a la filosofía,
esas augustas ángeles del hambre.
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