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CUADERNO VERDE
Soledad de la paloma
A Abbas Kiarostami
Para hablar Arcadia precísase el idioma
en equilibrio
y de puntillas sobre las cosas.
Para ver Arcadia tan ínsita a la hondura,
tan cerca de la piedra,
tan próxima la onda.
Arcadia en la estuaria
amplitud luminosa
que exhalara rocío al cristalino.
Isla de mar terrestre: Arcadia agazapada
entre lunas sembradas
por el halo que envuelve.
(También en Arcadia hay amorosos
seísmos de fina cruz
cuando se abren las rosas.)
Para Arcadia un velero:
amortaja, Fergana,
de levísimos velos el viento.
Arcadia en extremosa
utopía de viaje hacia la urania,
que nada se da
por descontado y sigue, Arcadia
hasta el incontable
día del árbol del conocimiento,
Arcadia la paloma; Arcadia rumorosa
como polen o sílabas
de tanto prometida,
Arcadia la acallada—
que sigue viendo el niño,
dibujo que repasa
ya perdido, perdido.
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