Antonio Mengs



Índice

Página anterior Página siguiente

   

CUADERNO VERDE

 

 

 

 

 

El escriba

 


Inclinado sobre su sombra,
busca en ella
el inhallable trazo de tu caligrafía:

«un sólo signo
y todo cambiará»
.

Va y viene a su delirio fiel
—en anhelarte enhebra
el vuelo de su abrazo—,

¿para qué la experiencia,
la arqueología del pulso?

Figura así es él mismo
y signo adormecido.
La noche va cayendo,

pronto ni tu memoria
se distinguirá en sueños.



 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

[2] CUADERNO VERDE

Página anterior Página siguiente