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CUADERNO VERDE
A un soplo de las hojas...
A un soplo de las hojas
nos volvimos:
otro sueño
esa inmaculada paloma blanca
por nosotros
—allí
donde la tierra roja curva
su afán entre los pinos.
Qué rápido del aire
hiciera firma,
dejándonos
sin habla.
El espíritu es transitorio;
los campos,
desde antiguo
retienen nuestro beso.
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