Volver a 'Vidrio'VIDRIO 

Indah

Luciérnagas sin rima buscan

apartamento oscuro

I. VOLVIENDO DE NO QUERERTE



Índice    

Página anterior Página siguiente  

 

 

 

Catéter para tus venas
 


Si pudiera transfundirle el arrullo de mis manosRamaje
y el canto de los pájaros que anidan en mis uñas.
Si pudiera olvidar el sigilo del orto, ignorar su narcosis
—araña de patas largas— que me teje clandestinos silencios.

Oh, Mar, mi cómplice de insomnios y desvelos,
aleja tus mareas de lunas asesinas, tus fondos misteriosos,
tus cielos azul índigo, tus paisajes yermos, y dame tus acuosas texturas.
Me urge, amiga mía, enderezar el foque
(adentrarme de nuevo en el Invierno), poner rumbo a mi nada,
reconstruir mi todo. Me urge porque huye la tarde,
y su voz de Noviembre, y sus lluvias de Otoño,
germinan en mi vientre Agostos emboscados: cenizas amarillas
que entre las altas mieses circundan mis caderas y coronan mi pubis
(ya no me quedan silos donde guardar preguntas, donde encontrar respuestas.)

Oh, Mar, amiga, cómplice, tú que lo sabes todo, dime:
¿cómo se descifra un te quiero en su caligrafía ilegible?
¿Cómo podría darme, si multiplico esporas, si machaco mis huesos,
si fundo mis arterias para curar su herida; si ya me tiene toda?
Y dime cómo, si yo... que no me tengo, si yo, que no le tengo,
le necesito todo, le necesito pleno, para poder amarle.
 

 
 

 



 


 

 

[2] INDAH - POEMAS

 

Página anterior Página siguiente