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Los guijarros pulidos
La cala tiene el mar transparente.
Meto la mano en el mar
para coger un guijarro del fondo rocoso;
y el movimiento de mi mano en el agua,
brusco, asusta a los peces.
El mar, durante años, ha pulido
los guijarros y su tacto es suave.
Casa abandonada
La casa hace años que está abandonada
y aquí no viene nadie.
Sólo vengo yo: a caminar entre los olivos,
a leer, a mirar las lagartijas que salen
de las piedras. Si tú vienes
podemos mirar juntos las lagartijas,
hablar a la sombra de un olivo.
Un árbol se llama como yo
Oscurece en el monte. Saco
la navaja de la mochila, y grabo
mi nombre en la corteza de los árboles.
Ahora las hormigas, el viento,
las piedras, las flores saben mi nombre.
Un árbol se llama como yo
y a mí me gustaría llamarme árbol.
Lagartija pegada a la cisterna
La lagartija, pegada a la pared
de la cisterna, la veo en el patio
desde niño. Yo me crié en el patio con el sol
en la tapia, con la higuera, las plantas
y la lagartija pegada a la cisterna.
Saco agua de la cisterna
y riego las plantas de las macetas.
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