| |
Sospecho que sólo soy una pelusa que se adhiere a estas
cuatro paredes buscando las promesas.
Sospecho, que la textura agreste de cemento pintado se va quedando con
algo de mi voluble ser volátil, que siendo tan pequeña jamás alcanzaré
la altura suficiente para ver las estrellas.
Sospecho que el futuro no es azul, que será necesario un viento
huracanado que me alce y me arrastre para alcanzar el objetivo antes de
que el paso del tiempo me convierta en nido de ácaros pegado a cualquier
rincón de estas cuatro paredes.
Pero también sospecho, que estas cuatro paredes son imaginarias y puedo
rozar el cielo cuando quiera. |
|