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Mar

Preguntas sin razón

Dudas sin motivo

 



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A
veces, efímera luz,
me persigues y me llenas de misturas las pupilas.
ANTE
todo, dime, por quién lloras, si
aún no se deshizo la última penumbra, si
BAJO
el yugo de la soberbia crecieron estas sombras.
CABE
osadía mayor que asociar mi aroma con tu nombre.
CON
cuánta facilidad me abduces, planetario de azogues, sin saber que
CONTRA
el alba tropiezan los poemas y se apagan la luces de emergencia.
DE
tu lento andar depende que te olvide o que te adore
DESDE
esta ciega pasión que me envuelve y me domina
EN
aire de otoño convulso y tormentoso vuelves y te cobijas
ENTRE
yedras rojizas y hojas secas.
HACIA
qué mundo vuelas, si en el mío no cabe tu arrogancia.
HASTA
dónde llegarás por conseguir que me doblegue.
PARA
qué me reclamas, si te miro y rehuyes la palabra.
POR
ahora prefiero la ignorancia al martilleo inútil de tu falsa alabanza.
SEGÚN
parece, nada cambia.
 
SIN
embargo,
SO
pena que tú tengas otros planes,

podríamos, en esta guerra,
firmar un armisticio.

SOBRE
un litoral de los fiordos
te besará el Mar del Norte que navega
TRAS
los vestigios del fuego irremediable.


A
veces, efímera luz,
me persigues y me llenas de misturas las pupilas.
 

 
 

 



 


 

 

[8] MAR - POEMAS

 

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